Crawling under the skin

under-the-skin-poster

Under the Skin (Jonathan Glazer, 2013) es sin lugar a dudas una película infravalorada por el público, al menos por lo que infiere su recaudación en taquilla. La cinta no pudo recuperar ni la mitad de lo que costó producirla, unos 8 millones de libras (más de 10 millones de euros). Sin embargo la crítica especializada la recomienda si no la adora. Hasta mi crítico canadiense de confianza dijo del conjunto de escenas más epatantes que «aporta un nuevo significado al concepto “leña para pesadillas” [traducción libre de nightmare fuel]». ¿Pero por qué fiarse de esos críticos elitistas que frecuentan la Mostra y el Festival de Toronto como si de una generación espontánea de moho se trataran? ¡Son la clase de cineastas frustrados que endiosan a cualquier iluminado que monta 80 minutos de un pantallazo azul!

Vamos por partes.

vlcsnap-2016-05-12-22h56m17s500

Under the Skin está inspirada en la novela homónima (publicada en España por Anagrama), escrita por el autor en lengua inglesa y escocés de adopción Michel Faber. La película, que dista bastante de la fuente original, narra una invasión extraterrestre desde la perspectiva de uno de los alienígenas (Scarlett Johansson), mimetizado bajo la apariencia de una atractiva hembra  de Homo sapiens. La misión de nuestra protagonista es atraer especímenes de macho humano empleando el encanto sexual de su disfraz para a continuación convertir a sus presas en carne picada. Es la moralina del súcubo que devora a los hombres que pierden su virtud en la voluptuosidad, ¿o no? A partir de esta propuesta pasan cosas, por no decir movidas, en su mayoría espeluznantes. Es simple pero efectiva. Y ‘efectiva’ es la palabra clave.

vlcsnap-2016-05-12-23h02m40s484

Pudo haber sido un truñaco de la serie B  risible de no ser por el estilo idiosincrático de un realizador formidable. Como dice Glazer en una entrevista a Film4, la clave de la trama es el punto de vista de su protagonista. Había que imaginarse cómo nos vería un ser completamente ajeno a nuestro mundo: una visión fría, cruel, cruda, distante y por momentos fascinante, siempre desde un ángulo que se nos antoja aberrante. En apariencia todo nos es familiar, incluida la icónica Johansson, pero las composiciones y los encuadres insinúan que en el fondo hay algo que escapa a nuestra comprensión. Esta sensación inquietante se ve más acentuada durante las escenas de interacción terrestre-extraterrestre: la naturalidad de personas reales captada con cámaras ocultas y el inmediato contraste del monstruo mal disimulado que es Scarlett. El escenario no es menos perturbador: las preciosas fotografías del paisaje escocés bien podrían ser fotos de la superficie de Ganímedes.

vlcsnap-2016-05-12-23h05m28s250

A pesar de lo que diga Glazer —que apostaron por la sobriedad estética— es precisamente la parte audiovisual tan singular la que merece todas las alabanzas. Hay efectos especiales violentos en el sentido de que aparecen de manera chocante e inesperada, y también en el sentido más visceral del termino. Además el hecho de que el espectador no sea capaz de descifrar cómo se realizaron estas estampas de pesadilla minimalista es lo que les da mayor credibilidad. Dentro del conjunto estilístico la banda sonora excepcional de Mica Levi acentúa hasta el extremo el ambiente extraño: bucles de cuerdas hipnóticas, estridencias, percusión mínima, un leitmotif aterrador y no poca cacofonía. Por si fuesen pocos escalofríos, la historia se desarrolla de manera lenta, contemplativa y a veces incomprensible: es el propio  espectador el que debe sacar sus propias conclusiones sobre lo que sucede. La fórmula de Under the Skin presenta enigmas que nos aferran y obnubilan por completo; nos quedamos paralizados por ese miedo animal que se respira en los mataderos.

vlcsnap-2016-05-12-23h13m57s937

Jonathan Glazer tuvo mucho valor a la hora de arriesgar tal cantidad de caudal y tiempo en un proyecto tan experimental. Ya solamente por la audacia de ese gesto inmenso este fracaso merece un visionado y un escrutinio respetuosos. El mérito de hacer una película de ¿terror? tan diferente y llena de personalidad debería ascender Under the Skin a la categoría de culto. Por supuesto, tiene debilidades derivadas de las actuaciones improvisadas, del cambio de tono a mitad de metraje, del ritmo algo frustrante y del mutismo de los personajes. Sin embargo rompo aquí una lanza a su favor y recomiendo a cinéfilos y mitómanos esto que solo puedo definir como arte introspectivo del bizarre bizarro.

vlcsnap-2016-05-12-23h58m59s140

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s